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A veces vivimos situaciones que se escapan a nuestro control. Cuando eres una persona muy correcta, muy independiente y muy perfeccionista, no te va nada bien cuando las cosas salen mal, aunque no sea por tu causa. L a verdad es que a veces te enfadas contigo mismo porque las cosas no han salido como esperabas. Una de las razones de ser así es la educación casi militar que recibiste en casa y no es que sea malo pero te ha vuelto una persona tan correcta que no te permites una diversión o una metedura de pata como el resto de los humanos.

Como siempre lo tienes todo bajo tu crítico ojo, te das cuenta enseguida de las cosas que funcionan mal a tu alrededor. Por ejemplo si hay un ruidito extraño en el coche, o ya no extraño, simplemente un ruidito que antes no estaba, enseguida te pones a mirar lo que es y a que es debido y si puedes arreglarlo tú mismo pues buscas en tudesguace la pieza que necesitas y lo solucionas a la mayor brevedad posible. Si hay algo que no funciona en casa enseguida lo arreglas para que no vaya a más, y si ves algún comportamiento que no es adecuado en algún allegado tuyo le haces saber que no es el camino correcto.

Ser autoritario no es malo, siempre y cuando no se convierta en una obsesión, las cosas cuanto antes se solucionan mejor que mejor y si lo haces de una manera eficiente pues lo dicho. Hay personas que piensan que una retirada a tiempo es una victoria pero tu opinas lo contario, al toro por los cuernos para que no pueda cornearte. Las cosas que se pueden solucionar rápida y eficazmente son las que no tienen repercusiones después.

Aunque algunos dices que no disfrutas la vida tu sabes que no es así, lo que ocurre es que tu lo haces a tu manera, disfrutas de modo de vida, de las cosas que haces y del orden en el que vives, algunas veces rozas la obsesión, todo en su sitio, nada fuera de lugar, pero así es como te gusta a ti, además todo lo que te rodea sale a la perfección y ¿si algo funciona para que cambiarlo? La vida es perfecta tal y como es y estas a gusto y feliz, por eso no cambies nunca.

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